“No me viene”, dijo en el chat de WhatsApp. “Puede ser por las hormonas del tratamiento”, le respondió una de las chicas. Pero a mí, eso no me convencía, podría ser un desarreglo hormonal… ¿quién no tuvo un atraso de 10 días por primera vez en su vida por algo de este estilo? (yo, por ejemplo en un último ciclo… por cierto me ilusioné ¿pueden creer?).

Andrea no estaba segura de lo que le pasaba hasta que fue y se hizo la beta. Podría decir que en ese momento empieza o termina la historia. Pero no, me la contó tres veces, una en el chat, otra en el encuentro que hicimos en febrero y ahora de nuevo, porque al menos yo me quedo muda.

A veces no podemos entender la fuerza interior que tenemos… y Andrea tiene tanta como para repartirnos un poco a cada una. Dejo su historia por acá, y les deseo buen finde!

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Hola a todas, voy a contar mi historia.
Año 2007, tenía 27 años y luego de un año de búsqueda (factor masculino): primer ICSI positiva. A las 12 semanas nos diagnostican anencefalia. Realizamos una interrupción de embarazo, cuidado y protegido por mis mismos médicos.
Año 2017 (otra “fábrica” de esperma) primer mes de búsqueda y ya con 37 años y diagnóstico de baja reserva. A la vuelta de las vacaciones: positivo y en semana 12… triploidia, luchamos por la interrupción legal del embarazo ya que nuestro obstetra pretendía seguir con el embarazo hasta que se detuviera solo o bien que naciera y muera, ya que no era compatible con la vida. Logramos dar con los abogados y médicos correctos. Capítulo aparte a ILE del hospital Argerich, grupo de personas humanas únicas, por su profesionalismo y contención en tan duro momento.
Luego llegó la depresión, casi nos separamos (es muy difícil curar el alma luego de tanto). Seguimos 8 meses más de búsqueda y en diciembre fuimos por un tratamiento de alta complejidad. Se lograron 5 óvulos (de excelente calidad) yo con 39 años y un solo ovario. Pero no llegamos a la transferencia por cuestiones masculinas (no fecundó ninguno de los 5) hasta acá todos los espermogramas daban bien.
Enojo, tristeza, y todo lo que se les pueda ocurrir, las mil y un preguntas: “¿por qué, para qué?” Al mes siguiente tengo un atraso, pensando que era por la medicación del tratamiento que habíamos realizado… pero el test dio positivo, la beta: 954, repetimos a las 48 hs. y dio 2700. Y acá estamos con más de 9 semanas.
Felices y con pie de plomo, por todo lo vivido, viviéndolo con ustedes y mi pareja, ya que aún no se lo dijimos a nadie, viviendo el paso a paso con muchos miedos y ansiedad… y soñando porque esta vez se dé. Esperar la beta, la repetición de la beta, ecografía para ver saco gestacional, luego escuchar latidos.
Cada día se acerca más nuestro sueño de ser tres. En este grupo me siento muy acompañada, comprendida y sobre todo aprendo mucho. Vamos por el sueño en este 2019. Nunca se rindan, nunca dejen de ir por lo que desean.

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Andrea, 39 años

Soy Maru Pesuggi, autora del libro ¡Que me parta un Milagro!, desde mi experiencia intento acompañarte en tu camino.
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